Desterrar la violencia intrafamiliar

La Nación- 5/7/05

 

 

Un informe del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile da cuenta que 97,6% de las mujeres de nuestro país cree que las agresiones domésticas son un delito que debe ser castigado. A causa de la violencia intrafamiliar, anualmente mueren 70 chilenas y se presentan 80 mil denuncias, de las cuales poco más de la décima parte recibe sentencia.

Estas cifras hacen presente que tiempo ha las agresiones domésticas dejaron de ser un asunto “privado”. Por varias décadas, el atentado de un hombre a su pareja no fue abordado en forma apropiada. Pero hoy cualquier conducta violenta hacia una mujer se constituye en un rezago social y cultural que necesita ser completamente anulado.

Hasta ahora, la legislación que aborda este problema ha producido algunos avances, pero la alta tasa de mujeres asesinadas indica que todavía existen muchas tareas pendientes. Esto no puede ser impulsado sólo por el miedo a un castigo.

En el primer semestre de este año, se han registrado 19 mujeres muertas a causa de la violencia doméstica. Esto da cuenta de que se necesitan normativas que no sólo apliquen fuertes sanciones a los agresores. También deben ser reflejo de una gestión destinada a generar un cambio en las actitudes de los chilenos. El golpe debe quedar fuera de las opciones con las que un hombre puede enfrentar un conflicto con una mujer. Ese sólo paso sería un avance sustantivo.

Existe aquí un tema que también debe ser asumido en los hogares. Para producir una discontinuidad en la violencia doméstica se necesita que desde la infancia los futuros adultos sepan que agredir a una mujer no sólo merece una sanción, sino que constituye un hecho indigno para el hombre y la mujer.