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Violencia
contra la mujer: la tarea pendiente La Nación - 8/3/05 |
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Justo cuando hoy se celebra en todo el mundo El Día
Internacional de la Mujer, la violencia al interior de la pareja sigue siendo
la gran tarea pendiente en nuestro país. La mitad de las mujeres ha
reconocido ser víctima de agresiones al menos una vez en la vida. Parlamentarios
estudian modificar la actual normativa, buscando endurecer penas, pero por
sobre todo, evitar que más mujeres sigan siendo víctimas de sus propias
parejas. En lo
que va del año, la crónica roja ya suma ocho femicidios,
mujeres que fueron asesinadas por sus parejas, hombres que por años las
maltrataron sicológica y físicamente y que ya habían sido denunciados a las
autoridades. Varios tenían como medida de protección, la prohibición de
acercarse a sus víctimas, pero algo falló. La ley
de violencia intrafamiliar en la que se incluye la violencia contra las
mujeres se aprobó en 1994, pero hoy se ve claramente sobrepasada y a veces,
hasta inútil. Actualmente
existen modificaciones a la Ley 19.325 de Violencia Intrafamiliar (VIF) que
esperan en segundo trámite en la Comisión de Constitución, Legislación y
Justicia del Senado. Entre ellas figura el cambio de tipificación para que la
agresión sea considerada delito y no falta (como hoy) y mayor
facultades para jueces y carabineros para proteger a las víctimas. Además,
se han incluido otras dos indicaciones, una que autoriza recursos para la
prevención y otra que precisa las penalidades. Sólo
falta que se otorgue urgencia para que el proyecto sorteé
sin grandes trabas su camino en el Congreso, situación que se estudiará a lo
que termine el tiempo de presentar indicaciones. Cambiar la ley La
ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam),
Cecilia Pérez, reconoció que a la luz de estas cifras “de alguna manera, la
ley se ha visto superada por la realidad”. Esta es una ley que cumplió un rol
y que tiene como mérito el haber sacado este tema hacia la esfera pública,
pero también está consciente que “hoy requerimos una ley más fuerte, con una
clara señal de mayor rechazo y sanción social y judicial”. Por lo
mismo, explicó que desde el 2001 se trabajan en modificaciones a esta primera
ley VIF y dar más herramientas a la justicia civil y penal, que a partir de
octubre se verá complementada por la Ley de Tribunales de Familia. Desde
enero, la Policía de Investigaciones cuenta con la Jefatura Nacional de
Delitos contra la Familia, a cargo de la prefecta inspectora Cristina Rojo. A
la luz de su experiencia, la primera falencia de la ley es no considerar la
VIF como un delito lo que “conlleva una falta de conciencia en toda la
sociedad, respecto de la magnitud de las consecuencias negativas que la
violencia genera”. A su
juicio, “el maltrato sicológico también debiera
considerarse una lesión grave, porque puede llevar a una víctima a tomar
medidas extremas como el suicidio”. La
prefecta Rojo también cree que las medidas precautorias son insuficientes,
porque por falta de medios no existe ningún organismo que vele por su fiel
cumplimiento. Se puede prohibir que el agresor se acerque a la víctima pero
no hay nadie que pueda asegurar que cumplirá. Patricia
Olea, una de las coordinadoras de la Red Chilena contra Violencia Doméstica y
Sexual, también señala que la actual ley carece de recursos para su
implementación, terapias de ayuda y monitoreos para que se cumplan las
sentencias. Reconoce
que las modificaciones que se están trabajando en el Congreso son un avance,
pero de todas formas, para ser considerada como delito, la agresión debiera
ser habitual permanente y continua, o sea “que tiene que estar toda una vida
pegándole”, reclama Olea. Faltan políticas La
terapeuta de la corporación La Morada, Valentina Martínez, tiene una visión
más crítica de las políticas existentes. Señala que no puede ser “más grave
robarse un televisor que agredir sicológica o físicamente a alguien”. Además,
señala que en la medida en que no es tan sancionado se tiende a pensar que es
una conducta “normal”. Sin
embargo, lo más grave para ella es que en el país “no hay una política de
Estado que establezca un abordaje integral a la violencia intrafamiliar, no
hay instancias que brinden atención a las víctimas y a quien ejercen el
abuso”. A su
juicio la inversión social en el tema es muy baja: no sólo es una cuestión de
ley, se requiere formas de reparar, de tratar a los involucrados, ni pensar
prevención, es como si no existiera una prioridad de verdad, señala. Datos El 50,3%
de las mujeres casadas o con uniones de hecho han sufrido alguna vez en su
vida violencia por parte de sus parejas. El año
pasado 70 mujeres chilenas murieron víctimas de violencia intrafamiliar y más
de 80 mil hicieron denuncias |
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