Menor agredido por sus padres se recupera de desnutrición

La Nación-9/8/05

 

 

 

El niño de ocho años llegó al hospital con el peso de uno de cinco y marcas de golpes con correa, puños y pies.
Recuperándose de la “desnutrición crónica severa” que presentaba al llegar –el pasado lunes- a la urgencia del Hospital San Camilo de San Felipe se encuentra el menor de ocho años que era golpeado diariamente por sus padres. “El chico está bien y come con hartas ganas”, comenta el subdirector del centro asistencial, Francisco Villavicencio. “Estaba pesando como 16 kilos, que es el peso de un niñito de cinco años y él tiene ocho. Está en terapia de nutrición controlada y su sistema digestivo no ha presentado ningún efecto adverso a la alimentación”.

El menor fue rescatado el lunes por Carabineros desde su hogar y presentaba múltiples lesiones en su cuerpo: quemaduras de cigarros, golpes con correa, puños y pies. Incluso, fue pisado en sus testículos por su madre antes que los efectivos policiales llegaran a su domicilio. Los padres se encuentran detenidos y hoy se realizará la audiencia de formalización de cargos, donde podrían ser imputados por lesiones graves, según anunció la fiscal de San Felipe, Yamina Aspé, quien además solicitó una serie de exámenes en el Servicio Médico Legal para explorar la totalidad de las lesiones.

Villavicencio agrega que la condición del menor produjo un gran impacto en el centro asistencial y generó muestras de cariño incluso en la población. “Mucha gente ha llegado con regalos y quiere entrar a verlo. Lógicamente, no podemos dejar que pasen a visitarlo pero sí generamos un sistema de recepción de obsequios y saludos que le han llegado”, comenta. “Fue una situación especial. No es frecuente ver este tipo de casos. En nueve años en el hospital, no tengo recuerdos de un caso así. Me llamó la atención verlo tan flaquito, tímido y retraído, sicológicamente inestable, lo que se ha revertido bastante”.

El facultativo añade que en un primera instancia, el menor era reticente al contacto físico y a ser examinado, pero luego “se entregó bien por las muestras de cariño. Desconozco si las recibió antes, pero por lo menos está muy bien y se ha entregado muy bien con el personal”.

 El patito feo

Una vecina de la villa Departamental, que prefiere mantenerse en el anonimato por “temor a las represalias”, explica que la familia del menor llegó a la población hace sólo tres meses. Durante ese tiempo, una mujer que tenía ventana frente a la del departamento donde vivía el chico alertó a la comunidad sobre el maltrato. “Ella veía cómo lo hacían correr, lo trataban mal, lo golpeaban contra la muralla. Y después lo metían a la ducha de agua helada”, cuenta.

La mujer agrega que “el niñito era muy flaquito y no conversaba con nadie. No se le veían heridas en el cuerpo, pero tenía la carita morada. No tenía amigos porque no bajaba a jugar. A veces lo veía ir a comprar o a botar la basura, nada más. Tampoco iba al colegio. En cambio, sus dos hermanas menores hacían una vida normal”. Cuando Carabineros lo fue a buscar, la mujer estaba afuera presenciando la acción policial. “Se lo llevaron de la manito y estaba más tranquilo. Iba como contento. Lo sentaron adelante, al medio de dos Carabineros y se fueron”.

Sobre los padres del menor, la vecina cuenta que no tenía relación con ellos. “Ella se veía normal, pero no conversaba con nadie. A él lo veía muy poco. En la noche llegaba en bicicleta. Ahora estamos más tranquilos porque el niño está bien. Ojalá que no se los entreguen más.