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Menor agredido por sus padres se recupera de
desnutrición La Nación-9/8/05 |
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El niño de ocho años llegó al hospital con el peso de
uno de cinco y marcas de golpes con correa, puños y pies. El menor
fue rescatado el lunes por Carabineros desde su hogar y presentaba múltiples
lesiones en su cuerpo: quemaduras de cigarros, golpes con correa, puños y
pies. Incluso, fue pisado en sus testículos por su madre antes que los
efectivos policiales llegaran a su domicilio. Los padres se encuentran
detenidos y hoy se realizará la audiencia de formalización de cargos, donde
podrían ser imputados por lesiones graves, según anunció la fiscal de San
Felipe, Yamina Aspé, quien además solicitó una
serie de exámenes en el Servicio Médico Legal para explorar la totalidad de
las lesiones. Villavicencio
agrega que la condición del menor produjo un gran impacto en el centro
asistencial y generó muestras de cariño incluso en la población. “Mucha gente
ha llegado con regalos y quiere entrar a verlo. Lógicamente, no podemos dejar
que pasen a visitarlo pero sí generamos un sistema de recepción de obsequios
y saludos que le han llegado”, comenta. “Fue una situación especial. No es
frecuente ver este tipo de casos. En nueve años en el hospital, no tengo
recuerdos de un caso así. Me llamó la atención verlo tan flaquito, tímido y
retraído, sicológicamente inestable, lo que se ha revertido bastante”. El
facultativo añade que en un primera instancia, el
menor era reticente al contacto físico y a ser examinado, pero luego “se
entregó bien por las muestras de cariño. Desconozco si las recibió antes,
pero por lo menos está muy bien y se ha entregado muy bien con el personal”. El patito feo Una
vecina de la villa Departamental, que prefiere mantenerse en el anonimato por
“temor a las represalias”, explica que la familia del menor llegó a la
población hace sólo tres meses. Durante ese tiempo, una mujer que tenía
ventana frente a la del departamento donde vivía el chico alertó a la
comunidad sobre el maltrato. “Ella veía cómo lo hacían correr, lo trataban
mal, lo golpeaban contra la muralla. Y después lo metían a la ducha de agua
helada”, cuenta. La mujer
agrega que “el niñito era muy flaquito y no conversaba con nadie. No se le
veían heridas en el cuerpo, pero tenía la carita morada. No tenía amigos
porque no bajaba a jugar. A veces lo veía ir a comprar o a botar la basura,
nada más. Tampoco iba al colegio. En cambio, sus dos hermanas menores hacían
una vida normal”. Cuando Carabineros lo fue a buscar, la mujer estaba afuera
presenciando la acción policial. “Se lo llevaron de la manito y estaba más
tranquilo. Iba como contento. Lo sentaron adelante, al medio de dos
Carabineros y se fueron”. Sobre
los padres del menor, la vecina cuenta que no tenía relación con ellos. “Ella
se veía normal, pero no conversaba con nadie. A él lo veía muy poco. En la
noche llegaba en bicicleta. Ahora estamos más tranquilos porque el niño está
bien. Ojalá que no se los entreguen más. |
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